lunes, noviembre 20, 2006

Nostalgia















Lo peor del paso de los años e ir envejeciendo, no es las cosas que dejas de hacer, sino la cantidad inmensa de sentimientos que ya no te acompañan ni se enfurecen en tu corazón y te dan vida.

Esa vez que un beso húmedo y largo te llena la boca, esa mezcla de un descubrimiento ya sabido y un miedo a superar.
Esa vez que una canción me escupió el veneno del romanticismo a la cara. Y me hizo desear lo que sin duda nunca tendría.

Pero todo eso pasó. Acumular fotos y ver el futuro en ellas. Desear estar con una persona el resto de la vida y sentir que es suficiente.
Es triste reconocer que ya no existe nada. Que mi boca ya no se abrirá hasta el infinito al ver la increíble belleza de un bailarín checo, que me hizo, por un instante mágico, creer en Dios.
Ya no lloro con mis frustraciones, ya no sé amar como una quinceañera, ya no late mi alma con una música especial, ya no decoro vidas nuevas con futuros improbables.
Y lo cierto es que descanso en paz, pero por desgracia la añoranza de sentir me impide disfrutar de esta tranquilidad de cementerio. Un pequeño vacío me recuerda esos convulsos tiempos de mi juventud, que se resiste a abandonarme, sin hacer caso a las canas, a la dejadez del ánimo, a las pausas intolerables del sentimiento.
Y me gustaría, una breve fibra de mí lo desea, embargarme de nuevo por tantos pequeños sinsabores, tantas derrotas, que me hacían sentir vivo, al menos más que ahora.
Siento nostalgia de esa parte de mí que ya no está. La añoro como a un dolor amigo, habitual. Por un instante me gustaría retornar a ese asombro ante el mundo, a ese miedo a no ser amado o no ser correspondido.
El miedo a perderle era real, el ser único en mi mundo también. Ahora divago e interpreto un papel del que no estoy convencido, y me siento vacío de todo lo que era entonces mi esencia.
Ya he malgastado todos aquellos sentimientos tan lejanos y lo único que me queda por sentir es nostalgia, nostalgia de la nostalgia...

4 Comments:

Blogger El Ciudadano said...

A ver tú...te me animas! A ver si voy a tener que someterte a un bombardeo masivo de retruécanos sin sentido....
Esta muy bonito el texto...o muy triste...se fuerte o como dice EPMD: only the strong will survive..
Venga joe que ha ganado el atletico!!!

15:15  
Anonymous Anónimo said...

Yo creo que son fases que se van atravesando en la vida. Igual que las nubes oscurecen la fuerza del sol, de vez en cuando. Yo creo que si eres capaz de escribir líneas tan bellas y estremecedoras, tan cargadas de sentido y sensibilidad, si eres capaz de suscitar emociones profundas en aquellos que te leemos, no has perdido la capacidad de sentir. Olvídate de la nostalgia y siente.
Muchos besos.

18:27  
Blogger Avellaneda said...

Voy a parafrasear a un músico que me encanta, Jorge Drexler "conviene recordar: Que todo tiempo pasado es peor, no hay tiempo perdido peor, que el perdido en añorar".
Claro, dirás, qué fácil de decir... y es cierto, es fácil de decir, complicado de llevar a cabo pero no deja de ser cierto.
Y hay otra frase que no hago más que repetirme últimamente (con el mismo paupérrimo resultado): "A veces se añora en la vida / algo que nunca llegó a pasar".

Vivimos lo que nos toca, disfrutamos lo que tenemos, no nos que da otra...

Voy a hacerme caso por una vez en la vida.
Un beso Miguel y ánimo

00:12  
Anonymous juanqui said...

A lo largo de nuestra vida vamos deshojando una flor. Sus petalos son las vivencias, experiencias, fases de nuestra vida.
Poco a poco, vamos arrancando petalos de esa vida.
Pero .... ¿y todos los pétalos que aún nos quedan deshojar?
No hay porque olvidar los pétalos ya desprendidos, sobre todo si han sido buenos, pero ... seguro que todavía quedan muchos buenos por venir ... eso si diferentes, pero buenos.

20:57  

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