De Roma no viene lo que a Roma no va

Es el mismo tipo que se negó a rehabilitar en su buen nombre a Unamuno, rector que fue de la Universidad, y al que se satanizó, juzgó y condenó por rojo, suponemos. Pobre don Miguel, tan conservador él.
Y es el mismo que pusó bolillos metálicos para que los camiones del Ministerio de Cultura no pudieron acceder al Archivo de la Guerra Civil y devolvieran a sus legítimos dueños lo que el dictador Franco robó.
Según la pobre oposición municipal de este sujeto lo hace para mantener fiel el voto de extrema derecha de la ciudad.
Nos cuesta creer que Salamanca que fue cuna del saber y faro de luz en medio de tanta barbarie tenga tantos vecinos partidarios del dictador Franco. Pero puede ser. Más bien nos inclinamos a pensar que el señor Lanzarote no ve ni ha visto nunca a Franco como lo que es, un genocida con voz de vicetiple.
Y eso es más grave.
Hace poco un amigo y compañero de trabajo me confesaba su pudor por declararse de derechas. Y yo le animaba a salir del armario. Que cada cual es cada cual y la conciencia es de uso personal. Pero querido amigo, con gentuza como este Lanzarote, es tan difícil quitar los prejuicios y ver a la derecha sin complejos, democrática, dialogante y moderna que España y una sana alternancia de partidos, necesitan.
No nos engañemos, cuando vemos al PP pensamos en tipos rancios y franquistas como el alcalde de Salamanca. Y ese pensamiento con actitudes como las que practica este buen señor y otros muchos peperos, inolvidable la Espe compungida porque quitaban la estatua ecuestre del dictador Franco de Nuevos Ministerios, creo que perdurara.
Dice un viejo aforismo de la jerarquía católica que "de Roma no viene lo que a Roma no va". Es decir que si quieres que no te llamen facha, jóder condena de una vez los crímenes de Franco, y el PP aunque se embadurne de aroma democrático y juren y perjuren que son centristas hijos de Pericles nacidos en Atenas, a nada que hurgas les sale el ramalazo fascista. Y eso, es difícil de ignorar...